miércoles, 15 de febrero de 2012

Mi parque de juegos

Seguro que muchos soltáis a vuestros periquitos por una habitación, pero el problema es que a veces se posan en lugares inadecuados (muebles, cuadros, lámparas, cortinas) y pueden ensuciarlos. ¿Dónde podrían permanecer entretenidos durante horas? ¡En un parque de juegos! :P


Poniendo el parque encima de la jaula será
 una buena pista de aterrizaje, especialmente
en el palo más alto con forma de T.
Muchas tiendas de animales venden parques de juegos para periquitos, agapornis y otros loros (los hay de diversos tamaños y modelos a elegir).

Suelen estar fabricados en madera para que estos animales puedan picotearlos sin problemas, y pueden incluir columpios, escaleras, cuerdas para trepar por ellas, campanillas o juguetes similares.

Pero si se os da bien el bricolaje, sois unos manitas o simplemente os gusta fabricar juguetes para vuestras mascotas, podéis intentar, como yo hice hace un tiempo, un parque de juegos donde los periquitos puedan pasar el rato y hacer descansos tras sus vuelos.


Con unas tablas de madera, como las que se usan en la cocina para cortar u otro tipo que tengáis por casa, unos palos de diferentes tamaños y grosores, cutter, lijas y pattex (no más clavos, un pegamento), además de unas viejas pulseras, cuerdas de colores y cascabeles, mi parque de juegos ha quedado como podéis ver en las imágenes.

martes, 14 de febrero de 2012

Variedades: el factor violeta

Los periquitos se clasifican en dos series de color: la serie azul y la serie verde, la diferencia entre ambas es la ausencia o presencia (respectivamente) de un pigmento amarillo que cubre todo el cuerpo. Pero dentro de cada serie de color, el periquito puede llevar muchas mutaciones, sean visibles o portándolas (llevándolas en los genes pero como son recesivas, débiles, no se muestran).

Unos ejemplos de mutación dominante son los factores de color violeta y gris, eso significa que en cuando se tenga un alelo de alguno de esos factores de color, se verá (un gen dominante no se puede portar, siempre se muestra). En esta entrada voy a tratar el color violeta.

A la derecha Ulises, azul cobalto-violeta. A la izquierda una
hembra supuestamente cobalto (quizá cielo violeta), Calipso.

Para entendernos mejor, el factor violeta no es un color aparte, como el azul o el verde, es decir, no hay periquitos violetas "a secas". El violeta sería una especie de "tinte" que baña el cuerpo del periquito, lo que significa que pueden llevarlo tanto periquitos azules como verdes.

Ulises, macho azul violeta de cobalto,
opalino y perlado (violeta visual).
En los periquitos azules se ve mejor el factor violeta (por la ausencia de amarillo):
- cielo-violeta: en un azul cielo lo oscurecerá, pareciéndose a un azul cobalto más brillante (es un poco difícil diferenciarlos),
- cobalto-violeta (habitualmente llamado "violeta de cobalto"): sobre el cobalto se verá el violeta visual (es donde mejor se notará que el periquito lleva factor violeta),
- malva-violeta: en un malva se verá un tono más oscuro y violáceo.



Verde césped con factor violeta.
Fotografía tomada de PeriquitosNet 
En los periquitos de serie verde es más complicado distinguir que lleva factor violeta, en general aparenta añadir un factor de oscuridad pero si somos observadores notaremos unos reflejos violáceos, azulones, sobre todo en las plumas del abdomen y base de la cola.:
- césped-violeta: un verde césped parecerá un laurel
- laurel-violeta: similares a los verde oliva, pero más azulones
- oliva-violeta: es un verde muy oscuro, también con reflejos violáceos

El violeta, al ser un factor que afecta al color del cuerpo, puede sufrir dilución cuando el periquito muestra una desmelanización (como en alas grises y diluído), también sucede al llevar gen canela, o flavo.
Pese a ser una mutación dominante, el violeta puede "desaparecer" bajo el gen ino, es decir, que un albino o lutino puede esconder el violeta.

Thais también es violeta de cobalto, pero su cuerpo está
aclarado porque es canela, y eso diluye un poco el color.

Las plumas largas de la cola también adquieren un tinte violáceo.

Se puede notar también que un periquito tiene violeta fijándose en las manchas gulares (plumas violetas que tienen en las mejillas). Cuando tienen este factor, el violeta de las gulares es más oscuro e intenso que cuando se carece de ese gen.


El violeta puede ir tanto en factor simple (1 gen) como factor doble (2 genes). A pesar de lo que mucha gente cree, el violeta doble no es letal, y cuando un periquito lleva dos alelos violetas muestran un color más oscuro en el cuerpo.

En algunos ejemplares el violeta es más brillante e intenso que en otros, depende mucho del azul sobre el que vaya, ya que dentro de cada tono hay cierta variabilidad.


Veremos cuando mude
si intensifica el color
Este pollo, el mismo de la foto de arriba,
 parece que lleva violeta, quizá sobre cobalto.

domingo, 5 de febrero de 2012

Mis periquitos: Indy

Indy con 4 meses de edad
Indy es una de las joyas de mi pajarera. Nació en abril de 2010 en la casa de  Last-Alexiel, una colega del foro de Pericos Australianos y un par de meses después lo adopté.
Este periquito es hijo de Descaro (arcoiris violeta) y Bay (diluída canela cara dorada), dando como resultado esta preciosa combinación: alas claras portador de diluído, azul cielo violeta (tal vez cobalto violeta), rostral cara dorada FS (factor sencillo, un gen), y portador de opalino (del padre) y canela (de la madre).
Como me encantan los arcoíris, ví en Indy el ejemplar idóneo para añadir a la base genética de mi aviario, las mutaciones necesarias para criar esa variedad (azul, alas claras, opalino, rostral).

Para ser arcoiris, sólo faltaría mostrar el opalino, Indy es portador de ese gen.

Indy, como es un ejemplar nacido en casa de un criador (no ha pasado por tienda de animales), además de tener la ventaja de conocer las mutaciones que porta, oculta, y sus antepasados, tiene un carácter excelente. Es lo bueno de conocer al ser humano y ser manipulado desde que aún estaba dentro del huevo, que no es miedoso y acepta nuestra presencia y es el primero que se aproxima si vamos a ponerles comida.
Posando para la cámara. Febrero 2011

Otro punto positivo viene a la hora de criar, como está acostumbrado a tener personas cerca se facilita la observación del avance de la nidada, poder tocar a los huevos y pollitos sin que los padres se asusten o estresen.
Y por supuesto, para poder sacar fotografías. Algunos ejemplares son muy tímidos, pero a Indy le gusta posar (y se te acerca para cotillear), basta ver la foto de la izquierda.

Su color es intenso y brillante, y sus ondulaciones grises suaves (me gusta mucho esa característica de remeras limpias en la mutación alas claras, porque hay otros alas claras más oscuros, con ondulaciones grisáceas-plateadas).


Es rostral cara dorada, en persona es mucho más intenso que como lo capta mi cámara, y hace que el cuerpo tenga un reflejo verdoso, pero sin perder el tono azul. Seguramente esa poca invasión de color amarillo por el cuerpo se deba a que lleve factor violeta, como he visto que ha heredado al menos uno de sus hijos (pronto escribiré sobre ellos).
Indy es muy amistoso, conquistador y
líder de la bandada de periquitos

Una de las características de los cara dorada (el tipo de rostral más intenso, parecido al amarillo de la cara de un periquito verde) es que los pollos cuando empluman tienen el cuerpo azul (ver foto superior, Indy con 4 meses), y es al ir madurando, con las mudas cuando adquieren un tono verdoso en el cuerpo (al mezclarse el amarillo del rostro con el azul corporal). En algunos ejemplares el amarillo (el pigmento psitacina) se sufusiona tanto con el cuerpo que el periquito parece realmente verde, quedando sólo azul las plumas bajo las alas. Pero en Indy el color dorado sólo invade parte del pecho.

Es un verdadero macho alfa, no es agresivo pero si es necesario se enfrenta a otros machos (especialmente Ártico) para demostrar que es el que manda en el jaulón. En su primera nidada, con su pareja Ariel, se ha comportado como un padrazo, alimentando a los pollos y dándoles calor desde pequeñitos. Su carácter juguetón le hace llevarse bien con todos los miembros del grupo y acercarse a los humanos. Y su magnífica genética me está ayudando a tener una base para mi proyecto arcoirista (y tal vez, lacewing).
¿Y por qué se llama Indy? Porque desde el primer día demostró ese espíritu aventurero, divertido y  conquistador del personaje cinematográfico Indiana Jones, cuya saga me encanta.


jueves, 19 de enero de 2012

Jaulas para periquitos (II)


Continuamos con más consejos sobre jaulas.

- ¿Qué tipos de jaulas debemos tener?

Como mínimo, dos jaulas. Si tenemos pocos ejemplares, además de su jaula habitual, conviene tener una más pequeña que servirá como jaula hospital, por si tenemos que separar a un ejemplar que está enfermo, o cuando compramos un nuevo periquito, que pase allí unos días de cuarentena antes de juntarlo con los demás.
Jaulón de creación casera, usado como voladera y
hogar de mi familia periquitil. Para criar no la utilizo, separo
a cada pareja en una jaula de cría con su nido.


Si pensamos criar escogiendo a las parejas y disponemos de varios ejemplares (mi caso), es mejor tener una jaula grande donde puedan pasar juntos el resto del año, para ejercitarse y convivir sin problemas, luego la/s jaula/s de cría donde se separará del resto a la pareja que queremos que críe, y luego una jaulita para cuarentena u hospital.


Aparte podemos hacernos con otras jaulas de tamaño mediano para otros usos, como ésta mía que antes era de cobayas/conejos, y tras algunas transformaciones (añadiendo malla metálica porque los barrotes estaban muy separados) convertí en jaula multiusos.

Mi jaula multiusos.
Me viene muy bien para meter a los periquitos cuando tengo que limpiar a fondo el jaulón, como jaula de transición para que los pollos recién salidos del nido se ejerciten y coman solos antes de pasar a la jaula grande con el resto, o simplemente como una zona neutral para juntar a varios periquitos y que no haya problemas territoriales.



- ¿Cómo ha de ser la jaula ideal?

Ya se ha comentado que las medidas serán en función del espacio disponible y número de periquitos, para un ejemplar o dos, es suficiente con una jaula de en torno a 60x40x40, preferiblemente más larga que alta.

Una jaula amplia permitirá que realicen vuelos y juegos.
Como a los periquitos les encanta trepar, disfrutarán con los barrotes horizontales. Las mallas cuadriculadas que se usan en jaulas "hechas a mano" también permitiran escalar al periquito con facilidad.

Mucho cuidado con la pintura, los periquitos suelen roer los barrotes y si la pintura es tóxica podrían morir al ingerirla. Es mejor comprar una jaula algo más cara que nos dé seguridad que su pintura no es tóxica a una muy barata donde no se sabe si pasa este tipo de controles. Y si usamos una de acero, que sea inoxidable galvanizado.

Vigilemos la distancia entre los barrotes: no es lo mismo una jaula para periquitos o canarios, que una de loros, o aves de mayor tamaño (véase la separación entre barrotes de la jaula multiusos de más arriba). Un periquito puede escaparse o ahogarse al quedarse atascado entre los barrotes de una jaula de loros, ya que es mayor la separación entre ellos.

Que tenga puertas que cierren bien (por ejemplo, con muelle) si la jaula es grande que haya de varios tamaños y a diferentes alturas, para poder introducir elementos como juguetes o comederos. Cuanto más grande es una puerta más hueco hay por donde un periquito puede escaparse.
Para criar necesitaremos varias puertas, ya que colocaremos el nido en una de las puertas más altas (porque la altura da seguridad a los pájaros).

Las ramas naturales ayudarán a limar las
uñas y se entretendrán descortezándolas,
Las perchas o palos mejor de madera natural, podemos sustituir los que vienen incluídos de plástico por ramas de árboles frutales, álamos, etc (no tóxicos ni resinosos como los pinos). La madera, bien lavada y desinfectada, ayudará a que limen las uñas de sus patas y sus picos. Debemos evitar los cartones cubre-perchas que son como lijas, ya que contienen un pegamento que pueden ingerir.



También existen perchas de cemento que son como anatómicas y además de hacer el efecto lija para evitar sobrecrecimientos de pico y uñas, al tener diferentes grosores mejoran el agarre de las patas.
Las perchas deben situarse separadas y a diferentes alturas para obligar a que las aves vuelen en lugar de ir subiendo escalones

Los comederos pueden ser internos o externos. Si son internos, cuidado al introducirlos o sacarlos no vaya a ser que aprovechen para escurrirse por la puerta y escaparse. Los externos deben tener una buena sujección (como los cierres de pinza, que evitan que el pájaro tire el comedero y salga).

El tema de la bandeja es importante, facilita mucho la limpieza de la jaula y se evitan posibles accidentes y fugas durante la limpieza de la jaula al reducir al máximo el espacio. Si el suelo tiene rejilla se evitará el contacto del animal con los excrementos.

Jaula de cría de 60x40x40 cm, con comederos externos con puerta de
muelle, dos puertas frontales de guillotina, dos laterales de
 muelle (una con el nido), bandeja inferior extraíble. 

Hay que evitar:

- Las jaulas minúsculas, porque el periquito no podrá moverse y se pueden atrofiar sus músculos. Tampoco meter muchos ejemplares en una jaula que sólo es para dos.
- Las jaulas redondas, además de que es imposible colgar un nido por fuera, y que al ser más altas no se aprovecha bien el espacio, los periquitos más asustadizos se desorientarán al no poder esconderse en una esquina de la jaula.
- Las jaulas de madera, porque los periquitos son auténticas limas: les encanta destrozar la madera, y por muy bonita que sea la jaula (como las de estilo antiguo), poco va a durar...
Exceso de juguetes: si llenamos la jaula de escaleras, campanas, cuerdas, columpios, no van a tener sitio donde volar.
- Los espejos, ya que los periquitos no saben diferenciar a un periquito real del reflejo, y pueden intentar alimentarle o cortejarle sin éxito. El periquito que se verá en el espejo jamás responderá sus caricias ni le cantará, pudiendo obsesionar al periquito real, y al intentar regurgitarle comida de forma constante se puede producir irritación en el buche.